sábado, 3 de marzo de 2012



San Buenaventura


San Buenaventura, nacido Juan de Fidanza (Bagnoregio, 1221 – Lyon, 15 de julio de 1274). Filósofo franciscano, discípulo de Alejandro de Hales, en una época que refleja el conflicto entre el agustinismo y el nuevo aristotelismo, tomando partido por el primero. Al final de su vida fue nombrado cardenal y tomó parte en el Concilio de Lyon para reunificar la Iglesia Oriental. Fue canonizado en 1482.

Dada la época en la cual vivió y su filiación hacía la religión, su obra mística esItinerarium mentis in Deum., tiene corte divino, en ella San Buenaventura distingue dos medios para alcanzar el conocimiento divino: la razón y la fe sobrenatural. Al no ser el hombre capaz de usar la razón sin caer en errores, es necesario el concurso de la fe y del concurso de la luz natural. Dios es el Verbo en tanto que identidad esencial con él, mientras que el ser creado es pura imitación del Verbo.

Su obra fundamental es el Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, escrito a partir del 1248.

OTRAS OBRAS IMPORTANTES

·         De scientia Christi,Quaestiones disputatae,Breviloquium

·         Collationes in Hexamerón.



LAS IDEAS Y LA CIENCIA DIVINA

La decisión inicial por la que una filosofía como la de San Buenaventura se coloca entre la fe y la teología, delimita rigurosamente el campo de investigaciones que le es accesible.

En una doctrina como la de San Alberto Magno o de Santo Tomás, el teólogo puede legítimamente, y hasta debe efectuar una selección de los problemas filosóficos cuya solución venga a incorporarse al edificio que él construye; pero dicha elección ha de efectuarla a título de teólogo. Si razona como filósofo todos los problemas le parecerán legítimos e interesantes, por lo menos en la medida en que satisfagan las exigencias de su razón.

Con San Buenaventura ocurre todo lo contrario: una vez sentada su definición, la filosofía no puede perder de vista los tesoros de las verdades garantizadas por una autoridad divina y guardadas en el depósito de la fe; se encuentra por tanto orientada desde sus primeros pasos en una dirección que ya conoce, que acepta declaradamente, y hacia la cual se dirige deliberadamente. La verdadera filosofía se distinguirá, pues, de las otras precisamente por cuanto sabe evitar la vana curiosidad que se propone a sí misma como fin y se pierde en los pormenores infinitos de los hechos.

Y este es el objeto a que tiende en definitiva el privilegio de que goza la filosofía cristiana de efectuar la sistematización total del saber humano. Quien se entrega al conocimiento de las cosas por ellas mismas, se dispersa irremediablemente en la multiplicidad de la experiencia. Es preciso pues que hagamos nosotros la selección de problemas, y desde un punto de vista exterior a las cosas; será la teología quien haga dicha selección. Hay tres problemas metafísicos, y no debe haber más de tres: la creación, el ejemplarismo y el retorno a Dios por modo de iluminación. En esto está toda la metafísica, y el filósofo que los haya resuelto será por ello mismo un gran metafísico.

3 comentarios:

  1. El “lector de la Sagrada Escritura” comentó el libro del Eclesiastés, el libro de la Sabiduría, luego los evangelios de San Lucas y San Juan. Varía en todo esto el modo según que el autor ora anote sus meditaciones personales, ora haga la exégesis de los textos ante sus alimnos, ora, en fin, se proponga proporcionar temas escriturarios a los predicadores. Sin buscar precisamente la originalidad, se abreva abundantemente en los Padres: en San Ambrosio, San Jerónimo, San Agustín, San Gregorio, San Juan Crisóstomo, San Beda el Venerable, San Bernardo y aun en Hugo de Saint Víctor. Y por reglageneral prefiere sobre todo la exposición del sentido literal, al grado de manifestar una reserva vecina de la desconfianza respecto del sentido alegórico o místico: “Quien desdeñe la letra de la Sagrada Escritura no llegará jamás a comprender su significación espiritual. Milanyela Jaimes

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  3. San Buenaventura tiene como obra fundamental (Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo). la fe y la teologia se delimita en un campo de investigaciones y que la verdadera filosofia esta precisamente evitar la curiosidad que propone un promenos de los hechos y encuanta a los problemas metafisicos son: la creación, el ejemplarismo y el retorno a Dios por modo de iluminació.
    Erika Florez.

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