lunes, 27 de febrero de 2012

EL HOMBRE DE LA EDAD MEDIA !!

La concepción antropológica de la edad media tiene como base principal las ideas teológicas de la Iglesia; así pues la concepción del hombre que va a predominar durante gran parte del Medioevo va a ser la concepción cristiana.

La antropología medieval en el plano religioso o teológico está marcada por la concepción natural: el hombre es una criatura salida de la mano de Dios y todo lo que este realice está orientado al cumplimiento del querer o voluntad de Dios.

Filosóficamente, esta antropología lleva los rasgos del pensamiento Platónico-Aristotélico.

La práctica de las virtudes Platónico-Aristotélicas es entendida en el contexto medieval de carácter religioso, como virtudes cristianas. La antropología medieval está referida como antropología cristiana es decir: el hombre es concebido o entendido religiosamente bajo la imagen de Jesucristo, quien lo redime, librándolo de sus ataduras materiales y mundanas; es un hombre visto más referido a lo divino o sobrenatural, supersticioso, llamado a cultivar más su dimensión espiritual que la llamada dimensión material.






El filósofo por excelencia de la edad media cristiana es San Agustín, de modo que mucho de la antropología cristiana va a venir de San Agustín.
Para este filósofo el hombre está compuesto por dos sustancia, el cuerpo (que es la parte material) y el alma (que e s la parte espiritual) Agustín (que antes de ser cristiano fue maniqueo), no pudo librarse del dualismo antropológico, pues para el hombre era un alma dentro de un cuerpo, es decir, lo que más valor va a tener es la parte espiritual. La parte material no es negativa, sin embargo no es tan importante porque el hombre es ante todo su alma.

En el siglo XII hace su aparición otro gran filósofo: Santo Tomás de Aquino, este filósofo dice que el hombre es una sustancia compuesta de cuerpo y alma, el intenta subsanar el dualismo de san Agustín diciendo que el Alma es forma sustancial del cuerpo, es decir, es la que hace que un cuerpo sea hombre, de modo que el cuerpo sin el alma no es hombre, y el alma sin el cuerpo tampoco es hombre (Para san Agustín si, pues el alma sin el cuerpo es el hombre). Cuando el hombre muere se separa el alma de su cuerpo, pero el alma, a diferencia del cuerpo, si puede subsistir sin el cuerpo, cuando Dios vuelva resucitara la carne y las almas se unirán nuevamente a los cuerpos y serán hombres nuevamente.

Las dos corrientes antropológicas más fuertes en el Medioevo son la de san Agustín que sostenía un dualismo antropológico pues el alma y el cuerpo son sustancias distintas, el alma es lo más humano, en cambio el cuerpo no. Para santo Tomás el alma es la forma sustancial del hombre, de modo que ni el cuerpo solo es hombre ni el alma sola es el hombre es la unión de alma y cuerpo lo que hace que exista un hombre.

1 comentario:

  1. Es evidente segun la lectura que en la Edad Media, la Iglesia era la institución dominante en todas las áreas de la actividad humana, tanto seculares como espirituales. Lo cual significaba que el hombre era en aquella época una criatura de Dios por consiguiente su modelo de persona a seguir era Jesucristo.

    Me gustaria anexar lo que definio un gran filosofo de la epoca con relacion al hombre en esta frase: "No vayas mirando fuera de ti, entra en ti mismo, porque la verdad habita en el interior del hombre." (San Agustin de Hipona)

    Carolina Colobon Peña .

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