sábado, 3 de marzo de 2012

FILOSOFIA DE LA EDAD MEDIA

La filosofía de la edad media fue un movimiento teológico y filosófico, denominado escolástico, que buscaba integrar el pensamiento secular del mundo antiguo, como el de Aristóteles, con el dogma implícito en las revelaciones del cristianismo.
Su meta era alcanzar una síntesis del saber con la teología, jerarquizando el conocimiento.
Figuras principales de la escolástica fueron Pedro Abelardo, San Anselmo de Canterbury, San Alberto Magno y Roger Bacon.
Este movimiento floreció, inspirado en los escritos de Santo Tomás de Aquino y sentó las bases de muchos renacimientos posteriores con la influencia ejercida por ejemplo, por los filósofos modernos como Jacques Maritain y el de Etienne Gilson.
En la segunda parte de la Edad Media, siglo XIII, Santo Tomás de Aquino, (1224/5-1274), fue el más eminente filósofo y teólogo de la Iglesia Católica.
El gran logro de Aquino, fue integrar el rigor de la filosofía de Aristóteles al pensamiento cristiano, así como los primeros padres de la Iglesia habían integrado el pensamiento de Platón al cristianismo primitivo.
Santo Tomás estaba convencido que la razón era capaz de operar dentro de la fe.
Los filósofos confían sólo en la razón mientras los teólogos aceptan la fe como punto de partida, llegando posteriormente a una conclusión por medio de la razón.
Ese punto de vista se prestaba a polémicas así como la creencia en el valor religioso de la naturaleza y en que denigrar la perfección de la creación era lo mismo que denigrar a su creador.
Para Santo Tomás, el alma humana es inmortal y una forma existente única; en cuanto al conocimiento humano sostenía que se basa en la experiencia sensorial, dependiendo también de la capacidad de reflexión de la mente.
Para él, todas las criaturas tienen una tendencia natural hacia Dios que puede ser elevada a través de la gracia.

LIBERTAD Y VOLUNTAD EN LA EDAD CONTEMPORÁNEA


LIBERTAD
*      Arthur nos dice que el concepto de libertad es negativo, por ello: la libertad se opone al concepto de voluntad que en el pensamiento Schopenhauer va referido a la fuerza, y la fuerza o voluntad que para el caso presente en el tratamiento de la voluntad refiere a lo mismo: es un concepto positivo. La libertad según Schopenhauer “representa para nosotros la falta de todo impedimento y de todo obstáculo”. La libertad se presenta en tres modos o en tres géneros, esos modos son:
·       Libertad física: Nos dice que esta libertad es la ausencia de obstáculos materiales de cualquier naturaleza. Un cielo sin nubes, un horizonte al aire libre; la electricidad libre, la libre corriente de un rio.
·          Libertad intelectual: Aquí nos comenta que Aristóteles lo da a entender por lo voluntario y lo no voluntario reflexivo
·          Libertad moral: Aquí Arthur se pregunta “¿la misma voluntad es libre?

*      Karl Marx: El entendía la libertad como el control total sobre las fuerzas alienadas del hombre. La libertad en esta concepción tiene dos aspectos: primero, ser capaz de dominar la naturaleza, a través del desarrollo de las fuerzas productivas, y segundo, la eliminación del poder de fuerzas sociales alienadas. De este modo, es el hombre quien controla. El hombre es el único actor y autor de la historia. La libertad determina el propio destino; Libertad es autodeterminación. 

*      Platón: La concepción de la libertad estaba estrechamente ligada a la idea de la autonomía, es decir, la capacidad de decidir por sí mismo.

*      Friedrich Nietzsche entiende la libertad como la capacidad para hacer todo lo que uno desee, por lo que una sociedad con normas, es un obstáculo insalvable para la propuesta nietzschana de vida en total libertad. De ahí que Nietzsche, si debe escoger entre la vida social y la libertad, escogerá siempre la libertad.


VOLUNTAD
*      Arthur Schopenhauer: El concepto de voluntad, en el estricto sentido schopenhaueriano, no alude a la mera facultad psíquica de querer sino que, se refiere a un ser o esencia (Wesen) de carácter metafísico cuyo correlato sensible es el mundo fenoménico.

*      Friedrich Nietzsche: Llamamos “voluntad” a aquello que nos permite tener actos de querer, a la fuerza que descansa en nuestro interior gracias a la cual dirigimos nuestra conducta y con la que somos capaces de realizar los fines de los que somos conscientes. La voluntad de poder se identifica con cualquier fuerza, inorgánica, orgánica, psicológica y lo afirma diciendo: no se trata de voluntad de existir, sino de ser más. Es el fondo primordial de la existencia y de la vida: “¿Queréis un nombre para este mundo? ¿Una solución para todos los enigmas? ¿Una luz también para vosotros, los más ocultos, los más fuertes, los más impávidos, la más de media noche? ¡Este mundo es la voluntad de poder, y nada más! ¡Y también vosotros mismos sois esa voluntad de poder, y nada más!” (“La voluntad de poder”).

*      Kant: La buena voluntad nos hace seres morales y dignos de ser felices, sin importar las consecuencias de la acción. La buena voluntad no es buena por lo que efectué o realice, no es buena por su adecuación para alcanzar algún fin que nos hayamos propuesto; es buena sólo por el querer, es buena en sí misma.
La voluntad sólo es buena para Kant si le damos la razón como directora, puesto que según su pensamiento, no se encuentra en el ser humano un mejor instrumento para ese fin. “El destino verdadero de la razón tiene que ser el de producir una voluntad buena, no en tal o cual respecto, como medio, sino buena en sí misma”.

viernes, 2 de marzo de 2012

ORTEGA Y GASSET




ORTEGA Y GASSET.
Metafísica, ontología, antropología, epistemología, filosofía de la ciencia.
 
José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883 – ibídem, 18 de octubre de 1955) fue un filósofo yensayista español, exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital  histórica, situado en el movimiento del Novecentismo.
 «Filosofía» en Ortega se encuentra unida a la palabra «circunstancia», que Ortega hace famosa en su expresión: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo» 
A partir de El tema de nuestro tiempo desarrolla el «raciovitalismo», teoría que funda el conocimiento en la vida humana como la realidad radical, uno de cuyos componentes esenciales es la propia razón.
Para Ortega, la vida humana es la realidad radical, es decir, aquella en la que aparece y surge toda otra realidad, incluyendo cualquier sistema filosófico, real o posible. Para cada ser humano la vida toma una forma concreta.
Denomina «razón vital» a un nuevo tipo de razón en rigor, el más antiguo y primario, y «raciovitalismo» al modo de pensar que se apoya en su nuevo concepto de razón. La razón vital es una razón que se va realizando constantemente en la vida a la cual es inherente.

Etapas del pensamiento orteguiano
El pensamiento de Ortega se suele dividir en tres etapas:
-  Etapa objetivista (1902-1914): influido por el Neokantismo alemán y por la Fenomenología de Husserl, llega a afirmar la primacía de las cosas (y de las ideas) sobre las personas.
-  Etapa perspectivista (1914-1923): se inicia con Meditaciones del Quijote. En esta época, Ortega describe la situación española en España invertebrada (1921).
-  Etapa raciovitalista (1924-1955): se considera que Ortega entra en su etapa de madurez, con obras como El tema de nuestro tiempo, Historia como sistema, Ideas y creencias o La rebelión de las masas.

La razón histórica de Gasset
"El hombre vive habitualmente sumergido en su vida, náufrago en ella, arrastrado instante tras instante por el torrente turbulento de su destino, es decir, que vive en estado de sonambulismo sólo interrumpido por momentáneos relámpagos de lucidez en que descubre confusamente la extraña faz que tiene ese hecho de su vivir, como el rayo con su fulguración instantánea nos hace entrever, en un abrir y cerrar de ojos, los senos profundos de la nube negra que lo engendró. Tenía razón Calderón en un sentido aún más concreto y trivial de lo que él supuso: por lo pronto, la vida es sueño, porque es sueño toda realidad que no se captura a sí misma, que no toma plena posesión de sí misma, que se queda dentro de sí y no logra, a la vez, evadirse de sí misma y estar sobre sí.   Y no hay distinción entre el hombre inculto y el hombre de ciencia: también el físico es sonámbulo y lo es no sólo en su vida común sino que también al hacer su física, al crear su ciencia sonambuliza. La física es sueño, un sueño matemático. El único intento que el hombre puede hacer para despertar, para acordar y vivir con entera lucidez consiste precisamente en filosofar. De suerte que nuestra vida es, sin remedio, una de estas dos cosas: o sonambulismo o filosofía. Yo lo advierto lealmente antes de empezar: la filosofía no es sueño ―la filosofía es insomnio― es un infinito alerta, una voluntad de perpetuo mediodía y una exasperada vocación a la vigilia y a la lucidez."
J. Ortega y Gasset: La razón histórica 


SAN ANSELMO

Fue obispo de la ciudad de canterbury , se le reconsidera el primer gran filosofo de la escolastica , influenciado así , por el pensamiento de san agustin.defiende que la razón y la fe son complementarios y se mantiene la sintesis . El punto de partida de san anselmo es la fe.

  • FE = conocimiento intelectual (punto de partida)

Lo ha hecho famoso el argumento antologico para demostrar la existencia de un ser supremo , es decir , Dios.

  • LA EXISTENCIA DE DIOS =  Tiene la idea de que es un ser perfecto y que por ser un ser perfecto es unico e inmutable.

Se trata de una demostración a priori (antes de) el dice que el apriori , se encuentra es en la mente , y por hayarse en la mente el dice un argumento (idea).

En cuanto al problema de lo universales , el sigue con la concepción del filosofo escoto.

jueves, 1 de marzo de 2012

BOECIO

BOECIO
Su verdadero nombre es Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio (Anicius Manlius Severinus Boëthius, en latín) Nació en Roma en el 480 y murió en Pavía en el 525.Fue el último representante de la cultura romana antigua, e iniciador de las Escuelas Escolásticas.

OBRAS
  • La Consolación de la filosofía.
  • Tradujo al Latín las obras de Aristóteles y de Platón.
  • Escribió sobre aritmética, música y teología.
 PENSAMIENTO

-Boecio llama filosofía no a cualquier ciencia;sino a la que se ocupa de los seres más excelentes, pues no llamamos filósofos a los que tienen cuales quisiera conocimiento sino aquellos cuya inteligencia penetra las cosas sutiles.

-Boecio distingue tres filosofías:
  • LA ESPECULATIVA: Estudia la naturaleza de los cosmos.
  • LA MORAL: Considera la bondad de los actos humanos.
  • La RACIONAL: Trata de la argumentación, lo que los Griegos llaman Lógica.

-La lógica para Boecio puede ser instrumento de si misma y no de la de ser instrumento y no deja de ser instrumento de la filosofía.
-La filosofía es Perenne y consiste en la búsqueda de algo perenne.
-El núcleo del pensamiento de Boecio reside en seguir la virtud y rechazar el. De la fuerza interior debe surgir la sabiduría, la bondad y la felicidad. 
-La felicidad que buscamos no esta por fuera de nosotros mismos. Por supuesto que las condiciones y circunstancias externas ayudan o dificultan alcanzar un momento de felicidad. Pero la felicidad radical que buscamos los seres humanos no es una felicidad condicional, sino incondicional que brote incluso en momentos de dolor e infortunio.
-La verdad se encuentra dentro del hombre en su alma.
-La mente se encuentra llena de ideas ocultas que necesitan un estimulo externo de los sentidos para convertirse en objetos de nuestro conocimiento tales ideas son innatas.
- La mente es la fuerza activa que se apodera de todo lo que se presenta a los sentidos, analizando sus partes, divirtiendolas y combinándolas.
-La forma determina a cada cosa a ser la clase de cosa que es y al hacerlo, da la cosa su ser,su esse. Dios es la forma pura sin materia a diferencia de los demás seres. En todo ser creado: el "ser" es diferente de " aquello que es ", en otras palabras el ser es distinto a la esencia.

APORTES

*¿Por qué buscáis la felicidad?, oh mortales fuera de vosotros mismos.

*Dios es la sabiduría, es sabiduría subsistente en si misma, causa de todas las cosas. Dios es la verdad.

* "El que es virtuoso es sabio, el que es sabio es bueno y el que es bueno es feliz".

*¿El colmo del infortunio es haber sido dichoso?.. Boecio..

* "No es mas rico el que más tiene, sino el que menos necesita".







Vias de Santo Tomas de Aquino



 
  VÍAS DE SANTO TOMAS DE AQUINO


Santo Tomás fue optimista en cuanto a las capacidades de la razón humana y consideró que podemos conocer la existencia de Dios con las fuerzas de la razón natural. Se llaman “Cinco Vías” a los cinco argumentos que expone en la “Suma Teológica” y que le permiten demostrar su existencia. 
Las Vías comienzan por la observación de rasgos del mundo que se ofrecen en la experiencia. Dado que la fe afirma que Dios ha creado el mundo, es razonable suponer que en las criaturas podemos encontrar una huella o vestigio cuya correcta comprensión nos ayude a remontarnos a Él como causa

1) La primera es la vía del movimiento: Apunta la existencia del movimiento, pues todo lo que se mueve es movido por otra cosa; no es posible seguir al infinito  ya que es necesario la existencia de un primer motor inmóvil, y este motor inmóvil es Dios.
2) La segunda es la vía de las causas eficientes: Existe una subordinación formando una sucesión, en la cual toda causa es causada por otra, de modo que nada es causado por sí mismo, lo cual lleva a que exista una causa encausada que comience con esta continua cadena y esta causa encauzada es Dios
3) La tercera es la vía de la contingencia y del ser necesario: Es un hecho que hay seres que existen y que podrían no existir, esto es, que son contingentes, por esto debe existir un ser necesario, ya que, de otra forma, lo posible no sería más que posible; y ese ser necesario es Dios.
4) La cuarta es la vía de los grados de perfección: Todas las cosas existen según grados (de bondad, verdad, etc.), debe también existir el ser que posee toda perfección en grado sumo, respecto del cual las demás se comparan y del cual participan; por esto debe existir un primer y máximo ente, al que llamaremos Dios.
5) La quinta es la vía teleológica o del orden y la finalidad: existe un diseño o un fin en el mundo, por lo que ha de existir un ser inteligente que haya pretendido la finalidad que se observa en todo el universo, y este supremo director del universo es Dios.
Existen otras vías a las que mejor corresponde llamar 'argumentos complementarios'. Estas son:
1) La demostración por el consentimiento universal del género humano: todos los pueblos, cultos o bárbaros, en todas las zonas y en todos los tiempos, han admitido la existencia de un Ser supremo. Ahora bien, como es imposible que todos se hayan equivocado acerca de una verdad tan importante y tan contraria a las pasiones, debemos exclamar con la humanidad entera: ¡Creo en Dios!
2) Por el deseo natural de la perfecta felicidad: consta con toda certeza que el corazón humano apetece la plena y perfecta felicidad con un deseo natural e innato; consta también con certeza que un deseo propiamente natural e innato no puede ser vano, o sea, no puede recaer sobre un objetivo o finalidad inexistente o de imposible adquisición; y consta, finalmente, que el corazón humano no puede encontrar su perfecta felicidad más que en la posesión de un Bien Infinito. Por tanto, existe el Bien Infinito al que llamamos Dios.
3) Por la existencia de la ley moral: existe una ley moral, absoluta, universal, inmutable, que prescribe el bien, prohíbe el mal y domina en la conciencia de todos los hombres. Ahora bien, no puede haber ley sin legislador, como no puede haber efecto sin causa. Este legislador ha de ser, al igual que esa ley, absoluto, universal, inmutable, bueno y enemigo del mal. Esto es lo que denominamos Dios.
4) Por la existencia de los milagros: el milagro es, por definición, un hecho sorprendente que es realizado a pesar de las leyes de la naturaleza, ya sea suspendiéndolas o anulándolas en un momento dado. Ahora bien, es evidente que sólo aquel que domine y tenga poder absoluto sobre estas leyes puede suspenderlas o anularlas a su arbitrio. Por tanto, existe un Ser supremo que tiene ese poder soberano.







LIBERTAD Y VOLUNTAD EN LA EDAD MEDIA



Libertad en la Edad media
Se caracterizó por el oscurantismo, debido a que la iglesia no permitía que la población se abriera a nuevos mundo, mercados u ideologías, pero principalmente porque tenían el poder político, religioso, económico y social. Por lo tanto solo permitían su religión en este caso la cristiana y el que fuera contra esta era cruelmente castigado y perseguido. 

Voluntad en la Edad media
El monotelismo fue una doctrina religiosa del siglo VII que admitía en Cristo dos naturalezas, la humana y la divina, y una única voluntad. La nueva fórmula decía: En Cristo hay dos naturalezas, la divina y la humana, pero una sola voluntad. Ésta fórmula parecía también aceptable a los católicos, pues no podían éstos afirmar que en Cristo hubiera habido dos voluntades que lucharan entre sí. Sergio, patriarca de Constantinopla, propuso la doctrina que afirma haber una sola voluntad y operación en Cristo. El III Concilio de Constantinopla condena el monotelismo y define que en Cristo han de reconocerse «dos voluntades naturales y dos naturales modos de actuar, indivisos, incambiables, inseparables, inmezclables». He aquí la definición del Concilio de Constantinopla: «Predicamos igualmente en Él dos voluntades naturales o quereres, y dos operaciones naturales, sin división, sin conmutación, sin separación, sin confusión, según la enseñanza de los Padres; y dos voluntades, no contrarias -¡Dios nos libre! ...- sino que su voluntad humana sigue a su voluntad divina y omnipotente, sin oponérsele ni combatirla, antes bien, enteramente sometida a ella... Porque de igual forma que su carne animada... no por estar divinizada quedó suprimida..., así tampoco su voluntad quedó suprimida por estar divinizada... Glorificamos también dos operaciones naturales sin división, sin conmutación, sin separación, sin confusión... esto es una operación divina y otra operación humana... Porque no vamos, ciertamente, a admitir una misma operación natural de Dios y de la criatura para no levantar lo creado hasta la divina sustancia ni rebajar tampoco la excelencia de la divina naturaleza al puesto que le conviene a las criaturas».